La puerta se cerró poco después de las 14 de ayer. El clima interno en la casa central de la Dirección General de Rentas era más relajado del inicio de la jornada porque, a esa hora, ya se especulaba con una prórroga del plan de facilidades de pagos. El gobernador José Alperovich decretó que la moratoria se extienda hasta el 14 de diciembre, tal como estaba previsto en la ley que dio origen a este régimen impositivo.

Sin embargo, los contribuyentes que aún no se adhirieron al sistema de financiación tendrán que abonar las facturas vencidas desde el 2 de julio en adelante hasta el 30 de este mes. Esa es la nueva condición resuelta ayer por el director del organismo, Pablo Clavarino.

"El gobernador resolvió otorgar el máximo del plazo previsto en la norma", indicó el funcionario, al aludir a los 30 días hábiles previstos como posible prórroga. La de ayer fue una jornada como las de los últimos días de las anteriores moratorias, con un salón desbordado por contribuyentes que pugnaron por números para no quedarse fuera del plan de pagos.

En casa central y en algunas receptorías asistieron más de 3.000 interesados en acogerse al régimen. Si todos ellos han alcanzado sumarse al sistema, la moratoria habrá captado poco más de 45.000 planes de pagos, por una suma a recuperar que superará holgadamente los $ 200 millones esperados por Rentas.

Clavarino insistió que, con la derogación de la resolución 012, del Ministerio de Economía, tras la moratoria ya no habrá esquemas de financiación, por lo que el organismo recaudador podrá iniciar juicios contra los incumplidores.

Datos provisorios

Por ahora, el impacto del plan de facilidades de pagos de la provincia es leve en la recaudación total de impuestos. La moratoria dejó cerca de $ 13,5 millones a un nivel de ingresos que, en octubre, superó los $ 315 millones, es decir, un aumento del 53% respecto de igual mes del año anterior.